Posada Las García funciona en una casa de hacienda que ha sido restaurada conservando el estilo y el sabor colonial para el disfrute de sus huéspedes.

Con orígenes que se remontan al siglo XVIII la antigua casona fue heredada por Las García, hijas de Don Simón García, dueño de varias de las haciendas más importantes y productivas de Choroní. Su viuda, Doña Augusta queda con cuatro hijas pequeñas y asumió la responsabilidad de las haciendas. La gente del pueblo al verlas pasar comentaban: "Allí vienen las García", fue así como surgió el nombre de nuestra Posada.

Parte de la casona se utilizaba como oficina y sus grandes habitaciones sirvieron de almacén al más preciado cacao venezolano, el gran patio de la casa era utilizado para secar y tostar las semillas de cacao que luego serían comercializadas en Caracas y Europa.